Un juzgado de Vitoria ha condenado a Iberdrola a suprimir de sus contratos de suministro eléctrico una cláusula “abusiva”, por la que se mantenía un servicio “accesorio” de atención técnica aunque se decidiera contratar el suministro a otra compañía, si el cliente no lo indicaba de manera expresa.

Si el consumidor decide cambiar de compañía “tiene que emitir dos declaraciones de voluntad independientes, separadas y diferenciadas”, una para darse de baja en el suministro y otra para anular “los servicios accesorios o complementarios”.

La jueza concluye que la cláusula acarrea “obstáculos” para el “cese pleno” del contrato “causando en contra de las exigencias de la buena fe, un importante desequilibrio de derechos y obligaciones de las partes”.

Por ello, considera que la cláusula resulta nula por “abusiva” al “limitar u obstaculizar derechos del consumidor, causando en contra de las exigencias de la buena fe, un importante desequilibrio de derechos y obligaciones de las partes en el contrato”.

En consecuencia, se condena a Iberdrola a dejar de utilizar la cláusula en los contratos de suministro de energía eléctrica y gas natural, “lo que implica eliminarla de sus contratos y tenerla por no puesta en los ya suscritos, absteniéndose de utilizarla en el futuro”.